17/10/13

El Reposo de los guerreros (y de sus papis): El cuarto de Zipi y Zape

Con este post participo en la  #decopedia4 de Petit Candela con el tema decoracion infantil!  

¡Hola de nuevo!
Hace mucho que quería publicar esta entrada, pero esto se complica, cuando el uno está de buen humor la otra llora, y si no, el tercero en discordia se ha dado un trastazo contra la puerta y tengo que salir volando a cantarle el sana sana culito de rana en nuestra versión más gore.
Sí porque aquí no les vale terminar con el "si no sana hoy sanará mañana". No se quedan tranquilos con esa falta de precisión, y como buenos medioalemanes quieren algo que les ofrezca más garantías.
Así hemos tenido que añadir una frase que solucione el tema.
En nuestra casa termina así: "...Y si no sana mañana... ¡matamos a la rana!". El par de sádicos se parten de la risa y se acaban las penas y los dolores.

Pues en fin, este par de sádicos un día fueron unos bebes bien tiernos y tranquilitos y tenían una habitación de dulce. Hoy en día parece que hayan pasado dos terremotos y tres tornados por ella (bueno, y por toda la casa) pero por suerte he guardado las fotos para recordar tiempos mejores.

En unos meses la enana se unirá al club de habitantes de la habitación y tendremos que buscar una solución, ponerles camitas a los mayores (¿mayores? snif! ¡¡¡si sólo tienen dos años!!!) y apiñarlo todo un poco más.

Así que antes de que todo cambie de nuevo, os quiero enseñar la habitación de los nanos tal y como la hicimos, como habitación de bebés.


Este piso, es alquilado, y de momento, hasta que encontremos una casita que nos guste y que entre en nuestro presupuesto, es lo que hay.

No es un piso pequeño, tiene 120 metros, pero muy requetemal repartidos. El problema cuando estás de alquiler, y sobre todo en mi caso que me gusta una obra más que a un tonto un lapiz, es que no puedes tocar nada, sólo decorar y encima gastando lo mínimo porque te da pena echarle un montón de pasta a una casa donde no sabes cuanto tiempo te vas a quedar (esperemos que poco más).

Por suerte a pesar de la distribución, los acabados no están del todo mal (las puertas lacadas en blanco, los suelos recién puestos en laminado, que no es mi favorito pero no es lo peor, y nada de cisnes verdes en azulejos marrones en los baños, que nadie se ría, que es verídico y espeluznante hemos visto cada cosa...).

Vamos al lío.
La habitación es grande, tiene unos 25-26 metros cuadrados.
El presupuesto era bajito, como os he dicho no queríamos gastar demasiado. Además no hay cosa más absurda que pagar los muebles de bebé a un ojo de la cara. En el mejor de los casos tres o cuatro años (dos en el caso de la cuna) y los muebles se quedan obsoletos. Nadie quiere tener una cómoda de ositos cuando ya le asoman los pelos de las piernas.
Queríamos que no fuera rosa ni azul, y a contracorriente con las tendencias y sobre todo con las tendencias alemanas, yo quería que fuera relajante.
Por estas tierras y también en Ikea (vease la colección Mamut) confunden estimular a los niños con atacarles de los nervios. Y no sé, pero yo personalmente no podría pegar ojo en un cuarto color verde pistacho (un poner) con una pared roja y muñequitos histéricos que saltan pegados a las paredes conspirando para matarme por la noche.

Colores elegidos beige, blanco y azul celeste en pequeñas dosis.
Los muebles en su mayor parte ya los teníamos y tuvimos que tunearlos un poquito. Los que nos faltaban (las cunas y la mesilla y el cambiador) nos los regalaron mis padres.

Las telas me las trajo mi madre de Madrid, la compró en el templo de las manitas madrileñas, es decir en Pontejos, mi paraíso desde hace años. Son una combinación de topitos, rayas y cuadritos de vichy en beige y blanco. Fueron muy económicas, creo recordar que cinco o seis euros el metro.
Las cortinas, los cojines, las almohadas y las fundas de los edredones las hicimos entre mi madre y yo. La galería va forrada en la tela de rayas, y la hicieron entre mi padre y el guiri.


Todas las abrazaderas que encontraba para las cortinas eran demasiado formales, así que hice tres tiras de las diferentes telas, las trencé, y quedaron muy chulas sin gastar nada extra, aquí las véis

 Para colgarlas encontre dos percheritos muy a propósito



El color de la pared tuvimos la suerte de encontrarlo idéntico al de la tela.
Para contrarrestar un poquito tanto beige y blanco, pedí por amazon una cenefa de un cuento antiguo muy famoso aquí, pero aparentemente más famoso en Inglaterra, porque sólo tenían la cenefa en el amazon inglés. También unas pegatinas de escenas del cuento en vinilo. Lo bueno de los vinilos es que si te cansas pues los quitas y no queda rastro en la pared. De hecho mis nanos ya han quitado la cenefa (grrrr) así que en las fotos que hice hace unos meses veis la habitación con ella y en las más recientes, sin. No la he podido volver a comprar porque la han retirado (más grrrrr)

Os voy enseñando los rincones



Esta cómoda lleva con nosotros una pila de años, simplemente le pusimos algunas de las pegatinas de vinilo, y le encargamos unos tiradores en "pomoline" por internet. Un farolito de Ikea que tenía exactamente el mismo azul, unos peluches y la primera foto de los nanos quedaban muy bien encima. 
EL cuadro que está encima es bordado a punto de cruz. Lo hice en los meses de reposo del embarazo, cuando todavía me podía sentar más de treinta segundos seguidos. El gráfico es de la revista "Labores del hogar", un clásico en mi casa. Aquí os lo enseño más cerca.



El cesto para la ropa sucia, también lo tuneamos. La tapa era de algodón crudo, así que mi papi la forró con un trozo de la tela de rayas, y le puso una tira de lunares para abrir. En esa tela, había bordado yo previamente a punto de cadeneta (superfácil y resultón) la palabra "Colada" en azul.  (La imprimes en una hoja desde el ordenador en el tipo de letra que tu quieras y del tamaño que necesites, después usando un papel de calco para bordar la pasas a la tela, y haces la cadeneta, en cosa de quince minutos la tienes bordada). Aquí os lo enseño desde arriba



¡No me digáis que no queda bien! y yo creo que el cesto nos costó algo así como seis o siete euros. Ya os había dicho que era una habitación de bajo presupuesto jajaja.


Con el cambiador tres cuartas de lo mismo, unos vinilos, unas cestitas y superpráctico y bonito.
Con el tiempo, le añadimos una balda más y le hice unas cestitas extra forradas con tela que me había sobrado de las almohadas y unos madroños que tenía de una labor de hace siglos.
Además con la técnica del decoupage y una chapita de Scrapbooking, les hice una cajita para los pañuelos de papel, y con la maquinita nueva les he "etiquetado" con un chupete gigante de lunares el bote de los "TUTUS" (chupetes en idioma de Zipi y Zape). A ese bote van a parar los innumerables tutus que nos vamos encontrando a cada paso. Pero curiosamente nunca hay dentro ninguno del color que les apetece en ese momento a los señoritos.


Las baldas de abajo eran muy profundas y altas, para mi gusto ideales para rellenarlas con estas cestas también de Ikea. Para saber lo que hay dentro, ya sabéis de mi pasión por las etiquetas, compre unos marquitos de DM (podéis comprar de esos baratitos en las tiendas de todo a un euro) , los pinté del celeste de os pomos, y les puse un lazó de la tela de lunares. Quedaron así
Aquí más de cerca

Y aquí más todavía



La lámpara de ositos me la regaló mi abuela, da una luz muy acogedora. La mecedora también llevaba años con nosotros, le hice un cojín de animalitos de un libro de Beatrix Potter (me encanta, ya lo veréis).

Como veis, el reposo del embarazo me dio para mucho :)



Vamos al rincón del "descanso", ¡sobre todo de los padres! Qué ricos son mis niños... dormidos!


Aquí me pilláis con las camas sin hacer

Aquí ya están hechas, con la manta famosa, cuando todavía no daba repelús.

Y sí, los cojines son también de Beatrix Potter (os dije que me encantaba). Y tiene cada uno el suyo


Estoy intentando terminar el de Clara. Calculo que para cuando se case, o a más tardar cuando tenga su primera niña, lo terminaré. Ya no hay reposo que valga...
Aquí el conjunto


Los armarios... no son armario, son librerçias Billy de Ikea. Para la ropa de los enanos que la mayoría va doblada, es suficiente. Luego tengo otro pequeñito para la ropa colgada que es la menos. En otro post os enseñaré como acorralé el caos de la ropa de los niños.

Le pusimos los tiradores a juego, las pegatinas, y con gusanillo, le añadimos detrás de los cristales unas cortinillas de cuadritos de vichy.

El siguiente rincón es mi favorito.
Es el de los cuentos. En otra librería que llevaba también como siete años en casa.
Habíamos ido comprando estos muebles blancos de Ikea porque eran baratos y pequeños para nuestros minipisos anteriores, y ahora nos vienen al pelo para cuarto infantil.

El aparato de música del pleistoceno, es todavía el que tenía el guiri de estudiante, a los nanos les encanta porque lo saben manejar de puro simple, así que ahí se queda de momento.

Como es el rincón de los cuentos, pues lo que pone encima es "Érase una vez" en alemán. Son letras de madera que forré con cartulinas estampadas y luego barnicé y pegué a la pared. Debajo le faltaba algo así que imprimí tres de las preciosas ilustraciones que tienen gratis en "the Handmade Home", les puse un marco y ya quedó a mi gusto. Todo hecho en casa y "Low Cost"



Aquí más cerquita


En la pared de la izquierda de momento hay un sofá cama para abuelas y abuelos visitantes, pero está en proceso de pensar qué hacemos con el porque es azul y feito. En cuanto decidamos qué hacer con él (ya tengo una idea) prometo contarlo corriendo.


Aquí con la supercaja reciclada de juguetes que ya os enseñé


Y enfrente, la estantería que fue el primer mueble de la serie que compramos, en nuestros tiempos de estudiantes en Aquisgrán. Bueno en realidad nos lo compró mi madre en una visita a Ikea, porque nosotros estábamos más tiesos que la mojama por aquel entonces.
Quién nos iba a decir donde iba a acabar el mueble de marras.

Y el último detalle que os quiero enseñar es este cuadro, que ahora está colgado a la derecha de esa estantería. Por supuesto de Beatrix Potter. Eran unos medallones que bordé porque me aburría (¡qué tiempos aquellos!) y luego pensé que juntos y añadiendo algún detallito quedarían bien como cuadro. ¿qué os parece?

Por si hay por ahí alguna aficionada al punto de cruz el libro de donde saqué los gráficos es este. Es una maravilla. Yo lo compré en la tienda de labores de la Puerta del Sol de Madrid, pero creo que en amazon también se encuentra. Vienen todos los personajes de Beatrix Potter para bordar en cuadros, paños, almohadones, cenefas... supermaleni y precioso.


Pues esto es todo. Espero que os haya gustado. La verdad es que es una habitación muy grande y con mucha luz, lo que la hace muy fácil de decorar y que quede bonita.
Ahora el tema es... ¿Dónde metemos a la pequeñaja?. Ya estoy pergeñando un plan. Y os lo contaré, por supuesto!
Besos mil
PILAR

10 comentarios:

Noelia Martí dijo...

Una habitación preciosa y ya se aprecia que no es un piso pequeño. Das muchas ideas para montar dormitorios de bebés, está precioso. Saludos!

Pilar Canamero Pizarro dijo...

Gracias Noelia!!! me alegro de que te guste, lleva mucho trabajo y mucho cariño.
La habitación es realmente grande, pero luego tenemos otras, como la cocina o el baño, que son enanas. La casa está bastante mal repartida, pero qué se le va a hacer. Hasta que podamos comprarnos una, es lo que hay! Un besito grande y gracias por tu comentario! :)

Un ratón en mi cocina dijo...

¡¡¡Todo que quedó precioso!!! alguna cosilla me sonaba, la cómoda, no sé... ¿pusiste alguna foto por ahí? no recuerdo bien, pero, algo me sonaba, bueno, a lo que vamos, el conjunto está de dulce, la combinación de colores, los muebles, las telas, todo te quedó monísimo, qué pena que crezcan y haya que ir cambiando el dormitorio, si fuera por mí, se lo quedaría siempre de bebé, jajajajaja Por cierto, yo también he hecho mucho punto de cruz, pero, creo que ya no tendría paciencia...

Pilar Canamero Pizarro dijo...

Si Guadalupe! en el Facebook había puesto algunas fotos, de eso te sonaba. Es verdad, es una pena que crezcan, con lo quietecitos que se estaban entonces...jajaja Un besito!

Amina dijo...

Preciosa la habitación de los peques, muy elegante, luminosa y con mucho encanto.

dar amïna

Mari Carmen dijo...

Hola Pilar

Vaya trabajazo nena, te quedó ideal, pero hay muchos detalles, y eso requiere ganas, ilusión y esfuerzo, esta genial tu propuesta,

Saludos desde Sevilla, nos vemos en la fiesta, Bss

COSAS DE PALMICHULA dijo...

Que bonito dormitorio! es enorme y la decoración está muy trabajada con un montón de detalles que la convierten en especial. Enhorabuena.
Palmira (Cosas de Palmichula)

Vanesa dijo...

Que dormitorio más bonito! Cuidado hasta el último detalle :)
Besos!

Miren DEF Deco dijo...

Tienes detalles preciosos... pero los conejitos me han encantado la verdad! ¡nos vemos en la fiesta! un abrazote!

PetiteCandela dijo...

Los pisos de alquiler, es lo que tienen: hay que adaptarse a lo que hay. La verdad es que el espacio te ha quedado bien bonito, y la habitación es amplia y luminosa! No se echa nada en falta!

Gracais por tu propuesta y el martes a votar!