13/1/14

Nuestra primera "Cookie Swap" I: Organización invitaciones y decoración



Antes de Navidad os prometí contaros todo sobre mi última fiesta del año 2013, la "Cookie Swap" o "intercambio de Galletas" que celebramos con mis compañeras de flamenco y algunos amigos más el tercer fin de semana de Adviento.
¿Y esto qué es lo que es?, os preguntaréis.
Pues es una fiesta navideña muy común en los Estados Unidos (¡cómo no!) y que consiste en reunir a un grupo de amigos cada uno de los cuales hornea un tipo de galleta que lleva a casa de los anfitriones para tomar café.

Cada invitado lleva las suyas en cantidad suficiente para hacer una cata, y repartir entre todos los asistentes, además de una copia de la receta para cada uno.
Así, al final de la fiesta te llevas para casa una gran variedad de pastas diferentes, sin tener que trabajar tanto.
En realidad, se está poniendo de moda en Europa, porque, como siempre dice mi padre, nosotros vamos a la zaga de los yanquis un montón de años, y es que este tipo de fiesta se lleva haciendo por aquellos lares más de un siglo.
Sí sí, habéis leído bien. A las que vamos de modernas, se nos quita la tontería de un plumazo. Como cuando mi madre vio mi carrete de "bakers twine" y me preguntó que si eso era hilo del de atar chorizos. Tonterías las justas.
Pues si amigas malenis, no hemos descubierto el fuego, y todo lo que creemos que ha salido de la nada, incluídos fondanes, glasas y demás fantasías dulces, lleva enriqueciendo las caderas del personal unos cuantos lustros, sobre todo al otro lado del charco, que de caderas saben un rato.
Según la autora del libro "The cookie party cookbook", Robin Olson, ya hay mención a este tipo de fiestas, en principio eminentemente femeninas, en publicaciones de la década de 1880. Según otros artículos que he leído por ahí, se empezaron a hacer en la Primera Guerra Mundial, pero no como las conocemos ahora, sino como forma de recaudar dinero en parroquias, comunidades de vecinos etc.
Antaño, no tenían por qué celebrarse necesariamente en Navidad. Hogaño, y sobre todo en los países anglosajones, donde no se estila el turrón, y las galletas son el dulce navideño por excelencia, es una manera estupenda de servir en la mesa de Nochebuena un rico surtido de pastas caseras, sin haber tenido que matarte una semana elaborando masas de todo tipo.
En los años sesenta causaron furor, e incluso hay algunos intercambios muy famosos como el de la ciudad de Wellesley en Massachusetts, que empezaron dos vecinas hace más de cuarenta años, en 1969 y que tras ser publicado un artículo sobre él en la revista "Yankee magazine" se hizo muy conocido en los ochenta, y aún hoy es organizado por las hijas y nietas de las primeras.
Pero las galletas son sólo una excusa, pues el objetivo final es que los amigos se reúnan, y se charle, se explique por qué se ha preparado una u otra, qué historia llevan detrás, se compartan las recetas y se pase una tarde en buena compañía.

Una vez que ya sabemos todos de que va esto del Cookie Swap, os voy a contar cómo organicé yo la mía, y un par de ideas extra para hacerla un poco más divertida. A lo mejor os animáis a preparar una el año que viene, y os son útiles.

Vamos allá.

1. Imprime una lista de control para tu fiesta

Ya sabéis que como buena "mari listas" que soy, lo primero que hago siempre es imprimirme una copia de mi "Lista de control para fiestas" que podéis encontrar aquí

2. Decide el tema (en este caso está claro) el estilo y el colorido

Como es una fiesta tradicional y navideña, y aprovechando que mi decoración de Navidad es siempre bastante clásica, pues tenía claro que quería algo acogedor y no muy moderno, pero no tenía ni idea de los colores ni de los adornos ni de nada.
Cuando me pasa esto, lo que hago siempre es ir a mi tienda favorita, la "Stempellaedle" de Weilimdorf, y allí entre sus filas y filas de estantes con papeles, me dejo inspirar.
Este sistema es el menos frustrante para decorar una fiesta, porque muchas veces tenemos una idea en la cabeza, y nos volvemos locos buscando los materiales y a lo mejor no los encontramos. Así que es mejor ver lo que hay por el mercado papelero, no llevar una idea fija y dejarse sorprender.
Y eso me pasó. Me encontré una colección de papeles perfecta no, perfectísima para lo que yo quería. Incluso uno de los pliegos constaba de etiquetas alusivas a las galletas con frases divertidas del tipo "las que no engordan me las he dejado en el horno", o "Atención: bombitas calóricas", y otro parecía que lo habían hecho exactamente para la idea que yo tenía como regalo para el ganador del concurso.
Bueno bueno, no adelanto acontecimientos que me lío...
La colección de papeles, que es de la diseñadora Ursula Langhammer (por lo visto muy conocida entre los escraperos alemanes, yo no tenía el gusto, la verdad)  es ésta (por suerte me di cuenta de hacerles una foto antes de "despiezarlos")

Además de los seis o siete modelos diferentes de papel estampado que componen la colección, compré los colores lisos correspondientes para usarlos como base, y papel craft (del marroncito de embalar de toda la vida, pero grueso como cartulina).

Ya tenía la gama de colores, rojos, tejas, verde marrón y mostaza..


3. Prepara y envía las invitaciones

Una vez hecha la lista de invitados y por lo menos un mes antes. Ten en cuenta que el que quiera participar tiene que contar con tiempo para hornear sus galletas.
Según algunos es mejor invitar a bastante gente, porque siempre te va a fallar un porcentaje alto, ya que en estas fechas prenavideñas todos tenemos los fines de semana bastante comprometidos, y porque, queridas amigas malenis, aunque esto nos parezca de todo punto inconcebible, hay gente a la que lo de hacer galletas se la refanfinfla, y muy educadamente te van a decir que no, gracias. No te molestes por eso, criaturitas, no saben lo que se están perdiendo...
Yo creo que el número de invitados no debe pasar de diez, porque si no, es un jaleo considerable por la propia naturaleza de la fiesta. (Cómo veréis después, no sólo se trata de comer y tomar café)

Es muy importante que en la invitación, o a modo de anexo, escribáis detalladamente de qué va la cosa y las instrucciones para participar. Si vais a hacer la fiesta por este lado del charco, probablemente vuestros amigos no tengan ni idea de a qué les estáis invitando, aunque, como pasó con los míos, si luego se animan a participar, quedarán encantados porque es un concepto de fiesta mucho más activa y diferente de lo habitual.

A propósito, es la primera vez que preparo una fiesta con mi Silhouette, y la verdad, se nota la diferencia. Puedes hacer cosas mucho más espectaculares sin tanto trabajo, y queda todo mucho más profesional.

Con las invitaciones jugué al misterio. Cada una recibió un sobre con una cafetera como ésta, con la inscripción "Lust auf  einen CSKK?" es decir, ¿tienes ganas de una CSKK?. Y nada más...


CSKK significa "Cookie Swap Kaffee Klatsch" algo así como "reunión para tomar café con intercambio de galletas"

Este modelo me lo descargué de la tienda virtual de diseños de Silhouette. Te compras la forma, y luego tu la recortas en el papel que quieras y la decoras como más te guste. Me parecía ideal para la ocasión. ¿Y dónde está la invitación? os preguntaréis...





Por la parte de atrás escribi bien claritas las instrucciones para el evento...


Y claro, ya sabéis como soy yo, las hice todas diferentes... ¿para qué hacer las cosas fáciles cuando una se puede complicar la vida?




4. Haz un par de adornos y la papelería de la fiesta

Lo bueno de estas fiestas es que coinciden con la Navidad, y normalemente ya tenemos la casa adornada, de todas maneras podemos añadir algunas banderolas a juego, alguna guirnalda, algún detallito.
Yo hice una guirnalda de acebo de papel cosida a la máquina que queda chulísima, os la enseño:



Aquí se ve mejor el detalle:

Después hice unas banderolas con papel craft y los papeles de galletas.

Una para la mesa (que rodeé además con una cinta de galletas) (la foto es malísima, pero os hacéis la idea)


Y otra para la pared del salón


Para la mesa no sabía muy bien que hacer, puesto que la mitad de los manjares los aportaba yo, pero la otra mitad los traían mis amigas, y aunque una de las reglas era que ellas me llamaran antes para decirme qué tipo de galletas iban a traer, a dos días de la fiesta todavía no sabía nada de nada, así que decidí poner un par de adornos centrales, y poco más. Tampoco podía jugar con la simetría de los platos como otras veces porque como he dicho, no tenía la menor idea de lo que iba a traer cada una.

Preparé un marco con el "cartel oficial" de bienvenida al cookie swap del 2013 (a ver si consigo establecer una tradición y lo repetimos todos los años). Hice una especie de collage recortando motivos de los papeles.


Y un velón grande en rojo dentro de una campana de cristal enorme con una corona verde alrededor (en realidad es la corona que usamos en Pascua y no pega mucho en Navidad, pero es que las de abeto costaban una pasta, y la pela es la pela. Además a oscuras quedaba estupendamente y no se notaba nada el verdor primaveral... (por cierto, mandé al guiri tres veces a buscar velas y no daba una el pobre, esta es pequeña, esta es muy gorda, esta es muy sosa... a la tercera me trajo todas las que tenían en la tienda, y aún así tuve que hacer un apaño porque era muy bajita pero quedó muy bien)

Por la corona distribuí rodajas de naranja seca, algunos de los motivos recortados de los papeles formando la palara "Gebäck" (galleta) y unos rodillitos de amasar que corté con la Silhouette. Alrededor de la campana de cristal, también pegué una de las cenefas de galletas.

Para los nombres de los dulces, hice tarjetitas con el nombre del repostero encima y el de la galleta debajo

Con el nombre completo para los que preparamos nosotros...


Y las demás con una frase del tipo "Las increiblemente ricas... de Rita" "Las fantásticas... de Sylvia" y algún guiño a los invitados de otros países, como el "Las .......... de Toni y Arancha, che que buenas!" (no, no son argentinos son dos amigos encantadores de Valencia que hicieron por primera vez en su vida una tonelada de galletas riquísimas y ¡¡¡triunfaron!!!
La idea era que me hubieran dicho antes el nombre de sus galletas y rotularlos todos con la Silhouette, pero los muy desastre no me llamaron, así que dejé un huequito para que ellos mismas escribieran el nombre de sus galletas al llegar.


Pues yo creo que ya os he contado toda la decoración, la mesa en conjunto la dejamos para el final que es más emocionante...

Bueno, queda otra cosita que son un galardón y un paquetito sorpresa, ¿qué serán?...
¡¡¡Os lo cuento en un par de días!!!






¡Besitos mil!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres un crack, y no es pasion de madre.

Eva María Cebrián dijo...

Impresionante, cuanta energía derrocha este post, da gusto leerte. Me hubiera gustado estar en esa fiesta....

Pilar Canamero Pizarro dijo...

Gracias chicas!!! para la próxima os venís!!!
Besitos!

Pilar Canamero Pizarro dijo...

Tú también mami, y no es pasión de hija... TQ

adriana baigorri soria dijo...

eres una máquina!! me ha encantado volver a leerte! y me apunto tus geniales ideas!! habrá que probar una fiestita de estas! un besito, Adriana

El Taller de la Artes Ana dijo...

Pilar eres una artista!!! Que bonito todo, tanto la tradición de esta fiesta como la decoración y las invitaciones. Éxito seguro!!!
Besos