28/11/12

Dos tartas y un destino…

Wednesday, October 24th, 2012
Éste:
Triste ¿no?…
pues no.
Lo que más me gusta de las tartas y las galletas decoradas es esto precisamente.
Que se hacen, se fotografían, se regalan, hacen mucha ilusión, se comen… y desaparecen. Y sólo quedan el recuerdo y la foto.
Nunca me han gustado las manualidades que no sirvan para algo. No soy muy de adornos porque sí, y me horrorizan las casas llenas de cuadros en 3D, flores hechas de medias de nylon y demás espantos de la artesanía.
Me encantan las cosas bonitas pero útiles. Y me encanta decorar objetos que tengan un cometido, ya sea guardar algo o merendárselos.
Por eso me siento halagada cuando oigo: ¡qué pena da comérsela!, pero luego la devoran y además me dicen que está riquísima.
Son pequeñas obritas de “arte” (en mi caso artesanía, no llego a tanto) efímeras que luego quedan en los recuerdos de todos…
y en los michelines…
y eso es suficiente.
Aristotelis es el niño de mis amigos Patricia y Ioannis, sevillana y ateniense, que viven aquí cerquita.
Le encantan los coches de todo tipo, y su madre pensó que el tema para la fiesta estaba clarísimo.
Yo no sé nunca que regalar en los cumples, porque realmente tanto niños como mayores tenemos ya demasiadas cosas, así que últimamente siempre me ofrezco para llevar la tarta.
Cuando los amigos te intentan encargar una, previo pago, te ponen en un compromiso. ¿Cuánto les cobras?
Los que habéis probado con las tartas fondant, sabéis no sólo lo carísima que sale la materia prima, sino también el trabajazo que llevan. En el caso de la de Aristotelis casi ocho horas, porque era la primera vez que hacía una tarta 3D.
Además, no puedo pretender cobrar una pasta, cuando mis tartas no son ni mucho menos profesionales, por no hablar de los riesgos que corres si vendes una tarta y luego hay algún problema.
Aunque yo le pongo todo el cuidado del mundo, las hago como si se las fueran a comer mis nanos y sólo les pongo los mejores ingredientes, nunca se sabe.
Con las galletas es un poco diferente. Los riesgos son mínimos, por no decir inexistentes siempre que tengas un poco de cuidado, y aunque son igual o más trabajosas que el fondant, los materiales son mucho más económicos, por lo que puedes venderlas a un precio más razonable y asequible (aunque no ganes casi nada) por el placer casi de jugar a las tiendas. Yo sólo le acepto encargos a amigos y conocidos, y la verdad es que creo que de ello no me voy a hacer rica, más bien los uso como excusa para poder hacerlas. ;)
Para el cumple de Aristotelis, Patricia compró un molde Wilton de coche, y yo me ofrecí a hacer la tarta, los cupcakes, las tarjetas para los regalitos y los toppers para los cupcakes, todo tema coches.
La invitación que me mandó, tenía forma de cochecito, y al abrir la puerta estaba el mensaje. Me sirvió de inspiración para la tarta y las etiquetas.
Pues eso, que aunque era un tema que en principio no me llamaba mucho la atención, me acabó resultando divertidísimo hacer señales de tráfico, semáforos y hasta una autopista para la bandeja de la tarta.
Que al final quedó así:
Sí, lo sé, tiene millones de fallos, pero ¿no me digais que no está graciosa! además ¡con su conductor y todo!

Con las dos velitas, que no os he dicho que cumplía dos añitos…

Y mirad la mesa tan mona que puso para los peques (la de los mayores olvidé fotografiarla, llena de cositas ricas griegas, españolas, italianas, que aquí somos muy multicultis…)

Estos son mis cupcakes de vainilla con crema de almendras garrapiñadas, con sus señalitas de tráfico encima…
El dos está escrito con una fuente que se llama “Brewsky”, y me di cuenta de que si lo escribía en gris parecía una carretera, por eso le añadí el cochecito con Aristotelis dentro:

Y aquí están los regalitos que compró Patricia a los invitados (cochecitos de madera) con la etiqueta que les diseñé.
Por un lado el “logo” de la fiesta…

Y por detrás descargué el tipo de letra que se usa aquí para las señales de las ciudades, y le hice a cada niño la señal de su propia ciudad con su nombre, en este caso “Ciudad Fran”

Y aquí tenéis al dueño de la ciudad gozando como loco de todos sus manjares preferidos en una sola merienda: a saber, Bretzeln, fresas y ¡¡¡MELÓN!!!

La otra tarta que me tuvo entretenida hace un par de semanas, se la regalé a mi amiga Sabine (de mi grupo de flamenco) que organizó un fiestón con setenta invitados para celebrar su medio siglo.
El tema de la fiesta era España y el flamenco, incluso bailamos para ella, y con ella todo el grupo, así que la tarta estaba clarísima, y tuvo,lógicamente, el mismo final:

Aunque si nos descuidamos, ni la cortan porque era un bufet y nadie se atrevía, y algunos hasta pensaban que era de adorno. Menos mal que llego la anfitriona, y le metió el cuchillo sin contemplaciones.
La parte de abajo era de chocolate y fresa y la de arriba de naranja y limón.
Ah, y la tarta antes de morir era así:






Perdonad la calidad de las fotos, pero las tuve que hacer así deprisa y sobre todo la última con poca luz.
Ahora ya sabéis en que anduve entretenida hace dos semanas, espero que no le saquéis muchos fallos y os gusten las tartitas
Un besito para todos
PILAR

De basura a tesoro: Paso a paso para una caja de juguetes reciclada

Wednesday, October 10th, 2012

Aquí tenemos a Zape bailando en su cuarto.
y aquí tenemos mi zarrio’s room antes de arreglarla.
La pregunta es: ¿Qué tienen en común estas dos fotos?. ¿Nada? ¿Estáis seguros? Mirad bien…

Pues sí, aquí la teneis: la estantería que improvisó el guiri cuando llegamos a la casa para poner los detergentes y demás. Cuatro tablas atornilladas así a lo bruto, pero que un tiempo nos hicieron su servicio.
También tienen en común, que son las dos habitaciones de la casa que más nos hemos trabajado para sacarles buen rendimiento, y donde mejores ideas hemos podido llevar a cabo.
La primera es el cuarto de los nanos, donde practicamente todo lo hemos hecho nosotros, incluso tunear los muebles de Ikea, la segunda es la “terrazadelacocinacuartodelostrastoslavadero” etc, aka habitación de los zarrios.
Estoy preparando dos posts de esos de “antes y después” para que veáis el cambiazo que han pegado.
Todo con un presupuesto más bien tirando a bajito porque es un piso alquilado, pero con mucho curro e imaginación.
De momento tenía ganas de enseñaros la caja para los juguetes que se nos ocurrió hacer para aprovechar la madera tan maja que tenía la balda.
Cuando la descolgamos para reformar la terracita, pusimos junto todo lo que había que tirar a la basura, y entonces mis tormentillos, se fueron de cabeza a meterse dentro, de ahí salió la idea.
¿No estábamos buscando una caja grande para mantener los juguetes ordenados? ¡pues ya la tenemos!. Muchas veces antes de comprar nada hay que mirar qué tenemos por casa.
Lo primero fue ponerle una base y unas ruedas (arriba se aprecian un poquito, es que olvidé hacer fotos de ese paso). Los de control de calidad parecían satisfechos con el resultado.
Después, lijar bien, bien redondas las esquinas y los cantos para evitar sustos. No importa que quede un poco irregular porque queremos darle un toque rústico, viejo, como reciclado… ¡ah claro, es que es reciclado!.
Tapamos los agujeros de los tornillos con edepal (pasta de madera con cola), lo dejamos secar y lo lijamos bien de nuevo.
Buscamos unos motivos bonitos de decoupage para recortar (estos los tenía guardados sobrantes de una cajita que hice de regalo, “el que guarda halla”, que decía mi abuelo). Los compré en CHOPO (una tienda de manualidades de Madrid preciosa, en la plaza de Jacinto Benavente) por dos euros y algo. También puedes comprar papel de arroz e imprimir los motivos que te gusten.
Los recortamos y pegamos con pegamento especial para decoupage (aquí en Alemania se llama Dekopatch). Yo elegí las rinconeras de osos porque eran lo suficientemente grandes para que quedaran vistosos), pero el centro se me quedaba soso…
Entonces se me ocurrió poner la palabra Juguetes, pero no tenía ninguna plantilla de estarcir, ni la encontré en amazon, además la idea era no gastar ¿no?.
Pues no hay problema. Te la haces tú.
1. Te descargas el tipo de letra “STENCIL” de internet. Hay muchas páginas donde puedes descargarla gratis. Mis preferidas se llaman www.fontspace.com y www.letramania.com que tienen maravillas.
Probé con la palabra juguetes y con la palabra Spielzeuge en alemán, pero se me salían del folio, así que opté por la internacional TOYS en inglis pitinglis…
2. Lo imprimes en horizontal en un folio y pegas el folio en una base para cortar sin cargarte la mesa (es la mejor inversión que he hecho ultimamente, se llaman alfombrillas “autosanables” (palabro que acabo de traducir del alemán) y no queda rastro de los cortes por mucho que aprietes con el cutter).
3. Encima del folio pegas una lámina de acetato (transparencia). Es importante pegarlo bien para que no se nos mueva al cortar.
4. Con un escalpelo de manualidades cortas con mucho cuidadito y muy buen pulso el perfil de las letras teniendo cuidado de no pasarte con el corte por las partes de unión. ¡¡¡Ya tenemos nuestra plantilla!!! (en el post de la reforma de la terraza de la cocina veréis la cantidad de posibilidades que tiene esta técnica…)
5. Centramos bien la plantilla en la caja, y la pegamos muy bien. Con un pincel de estarcir (punta plana y gordita) y pintura acrílica mas bien resequita para que no se corra) a golpecitos vamos pintando las letras

Antes de que se seque del todo (para que no se “pele” la pintura) quitamos la plantilla con cuidado y ya tenemos la palabra.
Preparé otra plantilla con las iniciales de mis pequeñajos para los laterales. Una manita de barniz con un poquito de color…
Y ¡¡¡Voilá!!! una caja estupenda para mantener a raya el caos juguetero. Super fácil recoger la habitación y encima bonita y barata ¿se puede pedir más?
Se me ocurren millones de posibilidades para decorar, cajas de frutas, de cartón, mesillas viejas…
¡Espero que os guste la idea, y que si la hacéis me mandéis una fotillo!
Un besito
PILAR

El post definitivo: La Fiesta de Frederick de Fran y Martin

Friday, September 7th, 2012

Y aquí os presento por fin la mesa en su conjunto (para verla mejor, pinchad en la foto)

Y algunos detalles





Y la tarta en todas sus fases:


¿Qué os parece? A mi me encanta, está feo que yo lo diga pero me parece que quedó chulísima y que el trabajazo que nos pegamos el guiri, mi mami y yo mereció la pena.
Menos mal que estaban conmigo, que si no no hubiera conseguido hacer ni la cuarta parte. Los tres formamos un equipo perfecto, yo me pongo histérica y ellos me aguantan. Yo me dedico a las pijaditas y ellos hacen el trabajo duro, y además con la misma ilusión que yo. Siempre saben exactamente pillarme la idea y me encanta organizar fiestas con ellos.
Por la tarde noche, con todos los niños hiperexcitados con su subidón de glucosa, a los mayores el cuerpo nos pedía algo salado, y una cervecita. El guiri, que es un experto pizzero, había dejado preparada mucha masa de pizza, y nos dio la sorpresa (incluida a mi) con unas pizzas …de arco iris!!! como no podía ser menos. Buenísisimas.

La verdad es que fue un cumple perfecto que recordaremos siempre. Los invitados se lo pasaron estupendamente jugando en el cuarto infantil, no hubo ningún descalabro y los papis y la abuela pudimos atender a los invitados más mayorcitos con tranquilidad.


Los hijos de nuestros amigos son guapísimos todos, pero les he emborronado un poquito las caras por si a los papis no les hace mucha gracias que anden por internet. ;)
Y mientras Martin probaba la tarta…

Algunas confidencias románticas también tuvieron lugar… Su hermano promete…

Mereció muchísimo la pena el trabajo porque todos disfrutamos como enanos viendo a los ninos disfrutar.
¿Os ha gustado?
Ya estamos pensando en la siguiente y por supuesto estaréis invitados.
Un beso para todos y gracias por vuestra paciencia y por estar ahí!!!