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28/11/12

Acorralando el caos 2: El rincón de la costura


¡Hola de nuevo!

Como dijo Jack el destripador: "vamos por partes".

La semana pasada os hablé de que mi cuarto de las manualidades, había pasado a ser muuuuuuy goloso y muuuuuy peligroso para dos pequeños seres que últimamente llegan a todas partes y encuentran hiperexcitante todo lo que sea sacar, deshacer, reliar, chupar, tragar etc etc etc.

Así que el guiri y yo decidimos hacer algunos cambios por cuestiones de seguridad de ellos y de mis materiales, que tanto tiempo, dedicación y por qué no decirlo, dinerito han costado (tanto unos como otros).

Subimos el organizador de cintas a una altura inalcanzable hasta que tengan por los menos... veinte años, y juntamos todas las piezas pequeñas, cuentas, botones, brads, remaches y demás para evitar la tentación de echárselos a la boca. Deporte favorito últimamente de estos dos tragaldabas.

Pero nos dimos cuenta de que ya no quedaban "altos" libres.

En los últimos tiempos, estamos creando un complejo de "Spiderman". Todo tiene que ponerse arriba, y claro, los "arribas" en mi casa, ya están saturados, así que no nos quedaba otro remedio que crear otro.

Por eso empezamos a montar la estantería de la que os hablé, sin darnos cuenta de que la pared donde la queríamos colgar, es una falsa pared para la puerta doble corredera entre el salón y el estudio, y que no aguanta el peso de tanto cacharrito ni de broma, así que en esas estamos dándole vueltas a la solución y de momento con todos los tarritos llenos de tesoros escondidos en nuestro dormitorio.

Pero aunque todavía no está todo terminado, os quería enseñar como voy acabando rinconcitos poco a poco.

El primer punto que ha quedado rematadito es el mueble donde guardo todas las cosas para los hobbies que tienen que ver con la aguja, y que son principalmente dos: coser (pequeñas cositas para decoración, o para la casa, no tengo mucha idea de hacer ropa) y sobre todo mi primer hobby que me contagió mi madre y que llevo haciendo desde los doce o trece años (y que echo mucho de menos porque requiere de mucha tranquilidad y eso ya no me acuerdo ni de lo que era): El punto de cruz.

La próxima vez que vaya a casa (en Navidad, como El Almendro) voy a hacer fotos de los cuadros de mi madre para enseñároslos. Son impresionantes. Además tiene muy buen gusto a la hora de hacer labores, el resultado siempre es perfecto, porque no es tan corre corre como yo y sus cuadros los puedes mirar por el derecho o el revés y están igual de bien. También hace preciosidades en ganchillo mezclado con tela, tan finito tan finito que parece encaje. También os lo enseñaré, que mi madre no tiene blog y eso hay que lucirlo :) y no es pasión de hija...

Pues empiezo: (para ver las fotos más grandes haz click encima de ellas)

Primero con una idea que me encanta, los frascos de cristal, de diferentes tamaños.

Todos estos los tenía por casa, pero les hice unos cuantos arreglillos.

Lo de la costura siempre suena como a antiguo, ¿no? y ese aire como se dice ahora "vintage" era lo que me proponía conseguir. Además para empezar tenía este costurero que me trajeron los Reyes hace años


El único problema para conseguir el efecto son los muebles de Ikea :). Pero bueno, por algo hay que empezar, y ya nos compraremos las caobas y los ébanos cuando nos dé el presupuesto digamos en... cincuenta años.

Así que me fui a mi hada de los gráficos particular, "The graphics fairy" donde encontré todas las ilustraciones necesarias para mis etiquetas a la antigua.

Las adapté al tamaño con mi Power Point de mi corazón, las imprimí en papel adhesivo y aquí las tenéis.





Lo mío es el reciclaje. Todavía tenía botes de mermelada de los que usé aquí y aquí, y creo que ya han llegado a su destino final.

Las tapas las forré con papel estampado y cintas, y lo que quedaba visible del metal lo pinté con un rotulador para lacar en dorado viejo. Intenté que cada etiqueta tuviera relación con lo que había dentro

Al lado puse el costurero que tanto tiempo lleva conmigo.

En la siguiente balda puse unas cajas que ya tenía donde guardaba antes las telas (cuando todavía cabían todas dentro). Son preciosas y no quería dejar de usarlas.



En la grande guardo todas las tiras bordadas, el velcro, los bieses, la entretela y todas esas cosillas necesarias para coser.



En la misma página descargué una etiqueta con unas tijeras antiguas y le puse como etiqueta "Mercería".


En la pequeñita del mismo modelo puse la etiqueta "Punto de Cruz" y en ella están las agujas sin punta, los cartoncitos esos para liar las madejas y algunas madejas que compré repetidas y están en la reserva.

Las otras cajas clasificadoras las tengo desde tiempos de Carolo. Aquí sólo encuentro las madejas de Anchor, pero todavía tenía de España algunas de DMC, así que descargué de internet los logos de ambas marcas y las etiqueté.
Yo las ordeno por número. Mi tía por ejemplo tiene bolsas diferentes por colores, todos los azules, todos los verdes. A cada uno le va un sistema, como en todo.

Qué falta? Ah sí, la lata "Supermaleni", me requeteencanta!!! y encima tengo dos de estas ;) es de metal, rosa, con rositas y vintage con frasecitas en francés, vamos, más Maleni y explota. En ella van todos los retales de telas para punto de cruz y la labor que tengo inacabada (que será, a este paso, la obra de El Escorial

 

La siguiente balda es la que más me gusta porque en ella he conseguido que las telas queden bien organizadas y hasta decorativas. Antes las tenía en el armario de las manualidades y no me gustaba nada porque era lo que más sensación de rebullo me creaba. Aquí lo podéis ver aunque la calidad no sea muy buena:


Estando en una tienda de telas pensé: mira que apañaditas las tienen todas así en sus rollitos... ¡claro! rollitos, esa era la solución.
Nada más llegar a casa vacié a toda prisa un rollo de matatrapos (aka papel de cocina) y probé.
Pichí pichá. No quedaba mal, pero luego no asentaba bien en la estantería y quedaba raro.
Yo soy bastante monotema, así que seguí dando al coco hasta que me fui al OBI (que es como el Leroy Merlin de aquí) y le pedí al señor que me cortase 30 contrachapados de 20x30 cm.
El señor me miró con cara de "¿por diez cochinos euros le tengo que cortar a esta loca todas esas tablitas?... ni de coña". Cuando estaba a punto de mandarme a hacer puñetas le puse esa cara de "porfa, porfa, porfa" con los ojos tipo gato de Shreck que dice el guiri que me sale muy bien, y aunque rezongando se metió para dentro y me las cortó. A veces puedo ser muy convincente (eso también lo dice el guiri que está por aquí detrás).
Pues doblé con cuidadito todas las telas a la medida de las tablitas...
y el resultado lo veis aquí debajo
Lo que está al lado son mi enciclopedia del punto de cruz y un archivador donde guardo todas las revistas de labores.
¿A que queda bien? Me encanta, y además se resuelve el tema de guardar las telas sin que queden como amontonadas.
Yo no sé en vuestra casa, pero mi abuela, mi tía, mi madre, todas tienen muchas telas, y siempre las tienen en bolsas, cajas, cajones, y claro no saben ni las que tienen. Así están todas a la vista y puedes ver si te vale alguna antes de ir a comprar otra. 
En la última balda está la hermana pequeña de la lata de arriba, en la que guardo retales de tela más pequeñitos y la última manualidad que he estado haciendo antes de empezar con los preparativos de Navidad, una funda para la máquina de coser.
Se me ocurrió hacer una porque los enanos intentaron sacar la máquina tirando de la funda de plástico que trae, que como es una birria, se rajó enterita.
Para los laterales y la trasera acolché una tela de rositas y rayas también supermaleni y para el frente, utilicé otro dibujo de mi hada de los gráficos al que le cambié la marca que traía por mi nombre.
La imprimí en una lámina para planchar sobre tela que tenía de unas camisetas que le hicimos a los niños cuando nacieron y la apliqué en un trozo de batista color crudo resto de unas sabanitas de cuna.
Quedó así:
Aquí os enseño mis cintillas de Navidad como aperitivo de las entradas que vienen sobre Adviento y Navidad
Y una foto de como queda el conjunto
Me encanta este rincón, ahora está todo a mano, todo arregladito y ya no hay que buscar las agujas o los botones cuando se caen, están todos juntitos aquí viviendo en mi estantería Billy de Ikea.

Ahora como siempre una foto mis apechusquis de costura antes...
Y la de después...
¿No me digáis que no es la estantería de Ikea más colorida que habéis visto? 
A mi es que el colorín me encanta porque me da mogollón de energía
¿No os pasa lo mismo?
Espero que os haya gustado y que podais aprovechar alguna idea.
En las próximas entradas me meto de cabeza en el Adviento...
 Ya os contaré...
Besitos mil
PILAR


De basura a tesoro: Paso a paso para una caja de juguetes reciclada

Wednesday, October 10th, 2012

Aquí tenemos a Zape bailando en su cuarto.
y aquí tenemos mi zarrio’s room antes de arreglarla.
La pregunta es: ¿Qué tienen en común estas dos fotos?. ¿Nada? ¿Estáis seguros? Mirad bien…

Pues sí, aquí la teneis: la estantería que improvisó el guiri cuando llegamos a la casa para poner los detergentes y demás. Cuatro tablas atornilladas así a lo bruto, pero que un tiempo nos hicieron su servicio.
También tienen en común, que son las dos habitaciones de la casa que más nos hemos trabajado para sacarles buen rendimiento, y donde mejores ideas hemos podido llevar a cabo.
La primera es el cuarto de los nanos, donde practicamente todo lo hemos hecho nosotros, incluso tunear los muebles de Ikea, la segunda es la “terrazadelacocinacuartodelostrastoslavadero” etc, aka habitación de los zarrios.
Estoy preparando dos posts de esos de “antes y después” para que veáis el cambiazo que han pegado.
Todo con un presupuesto más bien tirando a bajito porque es un piso alquilado, pero con mucho curro e imaginación.
De momento tenía ganas de enseñaros la caja para los juguetes que se nos ocurrió hacer para aprovechar la madera tan maja que tenía la balda.
Cuando la descolgamos para reformar la terracita, pusimos junto todo lo que había que tirar a la basura, y entonces mis tormentillos, se fueron de cabeza a meterse dentro, de ahí salió la idea.
¿No estábamos buscando una caja grande para mantener los juguetes ordenados? ¡pues ya la tenemos!. Muchas veces antes de comprar nada hay que mirar qué tenemos por casa.
Lo primero fue ponerle una base y unas ruedas (arriba se aprecian un poquito, es que olvidé hacer fotos de ese paso). Los de control de calidad parecían satisfechos con el resultado.
Después, lijar bien, bien redondas las esquinas y los cantos para evitar sustos. No importa que quede un poco irregular porque queremos darle un toque rústico, viejo, como reciclado… ¡ah claro, es que es reciclado!.
Tapamos los agujeros de los tornillos con edepal (pasta de madera con cola), lo dejamos secar y lo lijamos bien de nuevo.
Buscamos unos motivos bonitos de decoupage para recortar (estos los tenía guardados sobrantes de una cajita que hice de regalo, “el que guarda halla”, que decía mi abuelo). Los compré en CHOPO (una tienda de manualidades de Madrid preciosa, en la plaza de Jacinto Benavente) por dos euros y algo. También puedes comprar papel de arroz e imprimir los motivos que te gusten.
Los recortamos y pegamos con pegamento especial para decoupage (aquí en Alemania se llama Dekopatch). Yo elegí las rinconeras de osos porque eran lo suficientemente grandes para que quedaran vistosos), pero el centro se me quedaba soso…
Entonces se me ocurrió poner la palabra Juguetes, pero no tenía ninguna plantilla de estarcir, ni la encontré en amazon, además la idea era no gastar ¿no?.
Pues no hay problema. Te la haces tú.
1. Te descargas el tipo de letra “STENCIL” de internet. Hay muchas páginas donde puedes descargarla gratis. Mis preferidas se llaman www.fontspace.com y www.letramania.com que tienen maravillas.
Probé con la palabra juguetes y con la palabra Spielzeuge en alemán, pero se me salían del folio, así que opté por la internacional TOYS en inglis pitinglis…
2. Lo imprimes en horizontal en un folio y pegas el folio en una base para cortar sin cargarte la mesa (es la mejor inversión que he hecho ultimamente, se llaman alfombrillas “autosanables” (palabro que acabo de traducir del alemán) y no queda rastro de los cortes por mucho que aprietes con el cutter).
3. Encima del folio pegas una lámina de acetato (transparencia). Es importante pegarlo bien para que no se nos mueva al cortar.
4. Con un escalpelo de manualidades cortas con mucho cuidadito y muy buen pulso el perfil de las letras teniendo cuidado de no pasarte con el corte por las partes de unión. ¡¡¡Ya tenemos nuestra plantilla!!! (en el post de la reforma de la terraza de la cocina veréis la cantidad de posibilidades que tiene esta técnica…)
5. Centramos bien la plantilla en la caja, y la pegamos muy bien. Con un pincel de estarcir (punta plana y gordita) y pintura acrílica mas bien resequita para que no se corra) a golpecitos vamos pintando las letras

Antes de que se seque del todo (para que no se “pele” la pintura) quitamos la plantilla con cuidado y ya tenemos la palabra.
Preparé otra plantilla con las iniciales de mis pequeñajos para los laterales. Una manita de barniz con un poquito de color…
Y ¡¡¡Voilá!!! una caja estupenda para mantener a raya el caos juguetero. Super fácil recoger la habitación y encima bonita y barata ¿se puede pedir más?
Se me ocurren millones de posibilidades para decorar, cajas de frutas, de cartón, mesillas viejas…
¡Espero que os guste la idea, y que si la hacéis me mandéis una fotillo!
Un besito
PILAR